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El Poder de Delegar para obtener una mejor Calidad de Vida

Uno de los mayores desafíos de muchos emprendedores y pequeños empresarios, es poder delegar muchas de las actividades repetitivas o actividades que no dependen de nosotros directamente para que puedan ser llevadas a cabo.

Muchas veces se piensa que delegando, estamos perdiendo el control de esas actividades. Inclusive hay quien piense que “si quiero que salga bien, debo hacerlo yo mismo”. En algunos casos, es cierto; nadie mejor que nosotros para llevar a cabo aquello que queremos de la manera que queremos que salga. La pregunta sería: ¿es mi manera la única manera posible de hacerse?

Aquí te dejo un vídeo que grabé hablando sobre el Poder de Delegar. Espero que te ayude (especialmente si eres uno de aquellos esclavos de su propio negocio). Debajo del vídeo encontrarás la transcripción del mismo.

Por favor no olvides dejarme tus comentarios al respecto.

Hola qué tal? Te habla Alex Kei
Quiero dejarte con una idea de algo que yo defiendo bastante, algo que le recomiendo a muchísimas personas y constantemente se lo recomiendo a mis alumnos y a mis seguidores: es el poder de delegar. Es sumamente importante que aprendas a delegar todas aquellas actividades de tu empresa que te están tomando muchísimo tiempo y también aquellas actividades que tu sabes muy bien que otra persona pudiese hacer mejor que tu.
Es importante que deleguemos todas aquellas actividades en las que nosotros no nos consideremos los mejores y que podamos contratar a personas que sí lo sean. Recuerda que tú como empresario, una de tus responsabilidades es rodearte de personas aptas, capaces, que te ayuden en tu camino al éxito.
Por otro lado, es necesario que te concentres en lo que más debes hacer, que es: pensar, tomar decisiones, planificar el futuro de tu empresa, planificar el futuro de tu éxito. Es sumamente importante que te dediques a eso y desde luego, para poder dedicarte a ello necesitas tiempo, así que delega todas aquellas responsabilidades que puedas a otras personas, aquellas cosas que no sepas hacer muy bien o que otras personas sepan hacer mejor que tú y aquellas que te estén quitando muchísimo tiempo. De esta manera, desde luego podrás tener tiempo para pensar y sobre todo para que tengas una buena calidad de vida, que todo esto de ser empresario y de tener un negocio exitoso, de eso se trata, que tengamos calidad de vida, tiempo para nosotros para disfrutar y desde luego, no ser esclavos de nuestros negocios. Así que te dejo con esa pequeña idea para que la reflexiones y la tomes en consideración y te dejo aquí con esta vista maravillosa en la que estoy en este momento y en la que he querido compartir contigo esta idea. Hasta pronto.

No creas todo lo que ves, pero cree en todo lo que quieras ver

La principal diferencia entre un iluso y un visionario es la capacidad de distinguir entre lo que es real y lo que es realizable.

No todo lo que vemos es real ni todo lo que aún no hemos visto puede considerarse ficción. Lo que marca la pauta es aquello en lo que creemos.

La capacidad de creer que algo es posible y que tenemos (o lograremos tener) lo que hace falta para conseguirlo, es un requisito fundamental para alcanzar nuestras metas.

Absolutamente todas las personas sufrimos, de una u otra manera, de inseguridad o incertidumbre a la hora de llevar a cabo un proyecto. Siempre tenemos la sensación de que podríamos estar mejor preparados de lo que realmente estamos o de que podríamos estar en mejores condiciones para tener un mejor desempeño. Pero lo que diferencia a los triunfadores del resto es aquella capacidad de actuar a pesar de cualquier temor o duda. Y créeme que, nadie actuaría a pesar del miedo a menos que exista una confianza interior superior a la visión del fracaso. Si no creemos que es realizable, jamás será real.

Tanto el crédulo como el escéptico generalmente sufren de la misma decepción: La de nunca conseguir lo que desean. El crédulo siempre está esperando que algo maravilloso suceda mientras que el escéptico jamás cree que algo maravilloso le pueda suceder. Ambos viven una vida vacía en muchos aspectos; el primero esperando algo que nunca verá y el segundo lamentándose porque nunca verá algo que estaba esperando.

Si nunca hemos visto un Criponosaurio, no lo reconoceremos cuando nos pase por delante. Así mismo nos sucede con las oportunidades que dejamos pasar. A veces no creemos que esas oportunidades existan mientras que otras veces, simplemente no sabíamos que existían, lo que hace muy difícil creer en algo que desconocemos. (Por cierto, me acabo de inventar la palabra “Criponosaurio”, así que no hace falta que la busques en Google para ver qué es :)

Más vale creer en algo y hacer todo lo que esté (y también lo que no esté) a nuestro alcance para conseguirlo, que no creer para evitar parecer ilusos o ingenuos. Muchas veces, más vale tener éxito que tener la razón. Los triunfadores, muchísimas veces actúan y piensan de una manera que parece totalmente errada desde la perspectiva del resto de la sociedad, porque creen en aquello que es realizable, no necesariamente en aquello que es o “debería” ser real.

Tememos un miedo horrible a fracasar y muchas veces no actuamos por temor al fracaso, pero no nos damos cuenta que el no actuar es de por si, un fracaso ante lo que queremos alcanzar.

La ingenuidad se cura con el conocimiento y la experiencia mientras que el escepticismo, podría ser incurable, a menos de que tomemos la decisión de creer en aquello que queremos ver.

Si no lo logramos a la primera, ni a la segunda, ni a la tercera, más nos vale dejar de…

…escuchar a los que nos rodean y dejar de pensar que nuestras metas son gobernadas por los que “nos quieren” y quieren “lo mejor” para nosotros.

Nuestros amigos y familiares nos desean lo mejor. No quieren vernos sufrir, no quieren que nos decepcionemos de nosotros mismos y tampoco les gusta vernos pasar por dificultades.

Para mi, esos son los peores amigos y relaciones que puedo tener. Los que me “sugieren” comodidad y seguridad antes que esfuerzo, sudor y lágrimas. Y No estoy hablando de lágrimas de de tristeza y desolación, sino de aquellas que sirven como una señal para indicarnos que debemos seguir intentándolo.

La fórmula del éxito es: F+F+F+F=E o Fracaso+Fracaso+Fracaso+Fracaso=ÉXITO!

El sistema educativo, la sociedad y la familia nos programaron para no tolerar el fracaso bajo ninguna circunstancia. Si fallamos una vez, no somos buenos. Si fallamos dos, somos inútiles. Si fallamos tres veces somos, además de inútiles, cabezotas.

Las personas que transmiten este mensaje suelen sentirse muy mal cuando tienen que decir “he fracasado”. Los que luchamos por nuestras metas, en cambio, decimos: “no he fracasado lo suficiente”.

No conseguir lo que queremos en los primeros intentos es tan solo una señal de que debemos seguir intentándolo, de maneras diferentes, hasta lograr nuestro objetivo.

Cada intento es un aprendizaje; cada día aplicamos algo nuevo o cambiamos algo de lo que ya hemos intentando. Yo me siento mucho más orgulloso por todas las cosas que no he hecho bien, que por las que he hecho bien a la primera, porque cada fracaso me ha dejado una lección y me ha hecho más sabio.

Tom Schaar es un niño de 12 años que sabe muy bien que muchas cosas no se consiguen al primer intento. Quizá por su corta edad, aún no se ha “intoxicado” por la sociedad y sabe luchar por su sueño. Es la única persona que ha logrado hacer un giro de 1080 grados con su Skate. Aquí te dejo el vídeo (para que te inspires y tomes uno de los desafíos que tienes actualmente en tu vida y consigas darle un giro de 1080 grados hasta que lo superes!):

 

Uno de los activos más importantes: hablar varios idiomas

Estamos en el siglo XXI, en la era de Internet. Ahora más que nunca podemos vivir y aprovechar la globalización al máximo. Lo único que nos separa del resto del mundo es el botón de encendido de nuestro ordenador, teléfono o tablet. El problema para muchos es la barrera que les crea el idioma.

Hoy en día, uno de los mejores activos personales y de negocio que podemos tener, es hablar varios idiomas. Si “varios” te sueña a MUCHO, por lo menos tienes que tener un segundo idioma y si eres Hispano, Luso o Germánico, asegúrate que sea el inglés.

No hablar inglés en el siglo XXI es como no saber leer y escribir en el siglo XX. Se estima que 1.8 billones de personas en el mundo hablan inglés, bien sea como lengua materna o como segunda lengua. Y “lo mejor de lo mejor” en el mundo, se produce en ese idioma.

Yo hablo Español como lengua materna, Portugués como segunda lengua y hablo inglés fluido. Estos 3 idiomas me permiten comunicarme con más de 2.5 billones de personas en el mundo. Eso es casi un tercio de la población mundial! Mis próximos idiomas serán el Francés y el Alemán (de francés tengo conocimientos básicos, de Alemán, prácticamente nulos). Y por capricho y pasión por la cultura, voy poco a poco estudiando el Japonés.

Pero ¿a quien le interesaría poder comunicarse con un tercio de la población mundial?

A mi, a ti y a muchos otros emprendedores. No hay mejor manera de hacer crecer un negocio que atacando varias culturas diferentes. Si tenemos el cuidado de saber hablarles en su mismo “tono” cultural, tendremos muy buenas posibilidades. Aunque solo logremos una penetración del 0,01% del mercado, tendremos muchísimas más probabilidades que los que logran atacar el 1% del mercado nacional.

Y por favor no le echemos la culpa al sistema educativo o a nuestros padres. Nosotros mismos somos capaces de aprender lo que nos propongamos, sin depender del sistema ni de nadie. Si no me crees, pregúntale a Google.

Complejo de Adultez

Este es un pequeño fragmento de un ensayo llamado “Teorías sobre el Complejo de Adultez” que comencé a escribir hace algunos años atrás, pero entre responsabilidades, distracciones y procrastinación, aún no lo he podido terminar:

“Complejo de Adultez” es el sentimiento derivado de la lucha constante por el posicionamiento dentro de la sociedad. El adulto común, teme mostrarse a los otros tal cual como es, por el simple hecho de sentirse vulnerable, corriendo el riesgo de perder el “status”. Simples emociones como reír, llorar y sorprenderse son un atentado a la integridad de estas personas. Cualquier cosa que no sea dinero, poder y sexo, es considerado “para niños”.
Este es el perfil de las personas que sufren de “Complejo de Adultez”. Algunos de ellos podrán decir ‘YO!? que va! yo no pienso así!’ pero en la práctica, es preferible perder la naturalidad y la sencillez con la que hemos venido a este mundo a cambio de una posición social tan efímera como nuestra niñez”

Este ensayo lo comencé a escribir en mi época de ilusionista profesional. Cada día de trabajo, me encontraba con algunas personas que no se permitían disfrutar del entretenimiento que yo les brindaba porque temían parecer tontas o ingenuas, solo porque mi trabajo consistía en ayudarles a suspender la incredulidad por breves momentos y hacerlas sentir parte de una fantasía que les ayudara a olvidar el mundo real. A la final, la “magia” no es más que una representación teatral de “ciencia ficción” disfrazada de total y absoluta normalidad.

Es muy bonito dejarse llevar por situaciones que nos hagan sentir como niños por breves momentos. A un niño cualquier cosa le parece magia, desde el vuelo de una mariposa hasta la manera como se oculta el sol. Todo eso les parece magia porque no logran entender como sucede. Cuando crecemos, perdemos esa ilusión y lo que era antes para nosotros “magia” ahora es “ciencia”. Un (buen) ilusionista no quiere ofender la inteligencia de nadie, solo quiere ayudarlos a revivir esa magia que sentían cuando eran niños.

Como suelo decir: El día que dejemos de ser niños, solo por el hecho de habernos convertido en adultos, nos habremos sentenciado a vivir miserablemente en un mundo frío e insensible.

¿Por qué no nos gusta que nos “Laven el Cerebro”?

Esa frase de por si ya asusta un poco. A nadie le gusta “que le laven el cerebro”, ¿no?

Pero ¿qué hay detrás de esa expresión?

Yo suelo leer libros de mejoramiento personal y profesional (a que suena mejor que “libros de auto-ayuda”!) y puedo decir con todo el orgullo, que varios de ellos, realmente me han cambiado la vida. Sin embargo, cuando le comentas a algún amigo o familiar lo que has aprendido con esos autores, la primera reacción que algunos tienen es “advertirte” que te están intentando lavar el cerebro y te dicen (casi te ordenan) que “no creas en esas tonterías”.

Como en todas las áreas, hay autores mejores y autores peores; algunos de ellos realmente te inspiran a perseguir el cambio mientras que otros, te hacen sentir insignificante o te hacen creer que todo es muy “fácil” y que basta con que “creas en ti para que lo logres”.

De hecho sí es necesario que nos laven el cerebro en muchos casos. Con el pasar de los años, vamos acumulando mierda porquería en nuestro consciente y subconsciente, bien sea por malas experiencias del pasado (propias o ajenas) o porque tenemos una idea o convicción muy fuerte sobre algunas situaciones. Si eres como yo, que soy sumamente fiel a mis propias ideas, al punto que cuando tengo que desechar algunas porque han quedado obsoletas o porque he comprobado que no son de ninguna utilidad me siento que estoy perdiendo parte de mi personalidad, como que si tuviese que arrancarme un pedazo de quien soy, por supuesto que no te gustará que venga otra persona a intentar cambiar lo que eres y como piensas. Pero tenemos que ser lo suficientemente conscientes para saber reconocer cuando es necesario lavarnos el cerebro.

¿Hasta qué punto sufrimos de un Síndrome de Acaparamiento Compulsivo pero a nivel mental? Sabemos que hay algo que no está bien en nuestras vidas (porque nos quejamos, nos sentimos mal o porque simplemente nos sentimos “vacíos”) pero somos reacios al cambio. Queremos “algo” mejor, pero no queremos cambiar nada de lo que somos y lo que hacemos.

Estamos en el siglo XXI, ya casi todo lo que hay que saber sobre la humanidad, lo sabemos. No existe, ni existirá una fórmula mágica para conseguir el cambio que deseamos, solo debemos limpiar y desechar la porquería que tenemos en nuestros pensamientos. Muchas veces es bueno que nos ayuden a lavarnos el cerebro.

¿Tú que opinas?

Cómo Benjamin Zander me enseñó a “tocar con un solo glúteo”

En caso de que no lo conozcas, Benjamin Zander es un reconocido director de orquesta de Inglaterra. Es una de mis personas favoritas, tanto por lo personal como por lo profesional. Él te hace sonreír, te hace llorar y luego te hace reír a carcajadas, todo eso en un plazo de pocos minutos y eso solo se logra teniendo una excelente capacidad para inspirar y motivar.

Benjamin suele decir en sus conferencias que debemos aprender a “tocar con un solo glúteo” en la vida. Él hace la comparación con un pianista que mueve todo el cuerpo cuando toca el piano, muchas veces apoyándose en un solo glúteo. Esto demuestra pasión y sentimiento por lo que hace.

Yo estudié piano durante 6 años y cuando logramos “sentir” la música que estamos ejecutando, realmente el cuerpo realiza movimientos casi involuntarios. Nos transportamos a otro estado físico y mental y los movimientos de cada músculo son una respuesta ante el estímulo de la belleza de la música. Cuando decimos que algo nos “toca” no solo es una metáfora, hay algo por dentro que realmente se toca y produce un acto reflejo.

Todos somos directores de orquesta de una manera u otra. Nuestro trabajo no solo es dirigir, sino inspirar, motivar y tocar el corazón de quien nos sigue. Como Benjamin lo dice “¿Qué estoy haciendo si no hago que brillen los ojos de los que me rodean?”. Cuando logramos iluminar la mirada de alguien gracias a nuestras palabras o nuestros actos, es una excelente prueba de que estamos cambiando sus vidas de alguna forma, estamos ejerciendo una influencia positiva en ellos que les hará cambiar un poco (o mucho) el rumbo de sus pensamientos y sus acciones.

“El éxito no se trata de la fama, el dinero o el poder sino de ver cuantas miradas brillantes hay a mi alrededor” – Benjamin Zander

Tenemos que dejar de pensar y de preocuparnos por cada nota (cada paso) que damos en la vida y dejar de pensar en las “falsas cadencias” y en los bemoles que encontremos. Debemos concentrarnos en el pasaje completo, en la armonía general y hacer que la pieza musical que componemos a diario en nuestras vidas, se escuche claramente que la estamos tocando con un solo glúteo.

Aquí te dejo esta conferencia de Benjamin Zander en TED. Espero que estés preparado para llorar y para reír. Si no te hace llorar y reír (las dos cosas) en los 20 minutos que dura la conferencia, es porque debes estar en una sintonía diferente. Para que un mensaje nos toque y nos inspire, debemos sintonizar la emisora correcta, debemos abrirnos y estar preparados para sentir el mensaje. Pero por otro lado, no te preocupes si no te “tocan” sus palabras. Puede que aún no sea tu momento.

Habemus Blog!

Hace ya bastante tiempo que tenía pendiente crear este blog personal. No siempre me apetece hablar de Marketing o negocios (aunque en este blog también hablaré de esos temas porque forman parte de mi vida y de mi día a día) y el mejor lugar para hablar de todo lo que me apetezca, es mi blog personal, ¿no crees?

Pero no te preocupes, que hay temas en mi vida que solo le interesan a mi madre. De esos no hablaré. Me aburren a mi y sé que a ti también te aburrirían. No suelo quebrar el silencio a menos que sea para contribuir con algo interesante para los que me escuchan. Si hay algo con lo que no he sabido lidiar nunca en mi vida, es con la charla ligera. A veces peco de “profundo” pero más vale eso que hablar tonterías (cada loco con su tema, como dicen).

Espero que te pases por aquí de vez en cuando. Cuando lo hagas, no te olvides dejarme una nota para saber qué has estado aquí. Si me pillas sin café o té para ofrecerte, te ofrezco por lo menos mis pensamientos. En ellos, a veces encontrarás el dulce del mochaccino y otras veces la amargura del Té verde. Sea como sea, eres bienvenido/a!

Política Anti-Trolls: Este blog es mi casa, mi espacio y mi intimidad. Sois bienvenidos a dejar comentarios constructivos y también, a participar en debate de ideas en las que no estéis de acuerdo conmigo. Pero Trolls, no dejo entrar en mi casa y los trolls que aparezcan en este espacio, serán perseguidos y ciber-ejecutados en Público (metafóricamente hablando). Así que vamos a pasarla bien y deja tus traumas en otro lugar.

Alex Kei.